Algunos adjetivos especiales en el español cuencano
Nuestro español, en lo que se refiere a su léxico, es una lengua muy rica, expresiva, vigorosa y precisa. La lengua de los cuencanos y azuayos se nutre del caudal hispánico, de la creatividad propia, así como también de los aportes de las lenguas aborígenes propias del lugar. En este último caso hacemos referencia al cañari y al quichua. Parte de la plasticidad del español morlaco se debe a la presencia de los quichuismos, que son usados en diferentes estratos de la sociedad. En esa oportunidad queremos pasar una breve mirada sobre algunos adjetivos compuestos (la composición puede ser de sustantivo + sustantivo o de adjetivo + sustantivo) o de hibridaciones en las cuales entra un elemento quichua y otro español o viceversa.
Compuestos:
Carishina.- (Cari = varón; y shina = semejante a ) Este adjetivo designa en la mentalidad popular y tradicional a la mujer que no tiene apego ni habilidad para trabajar en las cosas “propias de la mujer”, como preparar los alimentos, por ejemplo. Se puede decir: Fulana es una carishina.
Huahuashimi.- (Huahua = niño=; shimi = boca, lengua. Lengua de niño) Se aplica al que no puede hablar bien, al que balbucea o habla como los infantes. La lengua quichua se llama runashimi traducido como lengua de hombre en oposición al huahuashimi.
Lluchupupo.- (Lluchu = desnudo; pupu = ombligo) Esta palabra designa, generalmente al niño o niña que, por pobreza, lleva la ropa muy corta, con lo que no logra cubrir enteramente su cuerpo, por lo que deja al descubierto el ombligo. Ahora, por la moda femenina –no por pobreza- muchas jovencitas usan miniblusas –llamadas puperas- con lo que también se han convertido en lluchupupo.
Lluchusiqui.- (Lluchu = desnudo; siqui = trasero) Al parecer lluchupupo (la palabra anterior) ofrece la visión delantera; en cambio con lluchusiqui tenemos la fortuna de lograr la visión trasera. Las razones expuestas anteriormente calzan también en esta palabra; aunque no existan muchachas lluchusiquis.
Mishquishimi.- (Mishqui = dulce, agradable; y shimi = boca, lengua) Se aplica a la persona que tiene la costumbre de adular; al lambón, zalamero, cepillo –como suele decir el pueblo-.
Potoñahui.- (Putu = calabaza; ñahui = cara. Cara de calabaza) Este adjetivo se aplica al carirredondo o carirredonda, así como parece que era la Maritornes que es descrita en El Quijote.
Hibridaciones:
Chuspiojos.- (Chuspi = mosca. Ojos de mosca) Designa a la persona que tiene ojos pequeños, negros, vivaces, como si fueran dos moscas inquietas.
Curuchupa.- (Chupa = rabo. Rabo de cura). Este es un adjetivo especializado en política. Sirve para designar al militante del partido conservador (ahora prácticamente extinguido). Este partido tenía vínculos muy fuertes con la iglesia. Es lo que explica el origen de la palabra, que muestra a estos políticos como apegados en exceso a los curas.
Huistupata.- (Huistu = torcido. Pata torcida) Designa a la persona que tiene un pie ( o los dos) torcido. Puede aplicarse también a animales (en ese caso pueden ser más de dos los apéndices torcidos) e incluso a los objetos, como una mesa, por ejemplo.
Irquimisi.- (Irqui = llorón, débil, raquítico. Misi es una variación de mis o miz, voz que en español sirve para llamar al gato) Se aplica al niño llorón y muy delicado, al que antiguamente se le decía Vidrio de Venecia. Es decir, muy delicado y frágil.
Lluchupata.- (Lluchu = desnudo. Pie desnudo) Este adjetivo describe, con algo de ofensa, al indio pobre, que por serlo, no usa zapatos, camina descalzo.
Manavali.- (Mana = no. Que no vale) Designa al que es completamente inútil en algún menester o tarea; al flojo, perezoso, etc.
Measiqui.- (Siqui = trasero, Trasero que mea ) Es un adjetivo que se aplica generalmente a los niños pequeños, que se orinan en la ropa. Podría traducirse también como trasero meador.
Shirambarbas.- (Shirán = una pequeña planta – Bidens leucantha Wild.- cuyas semillas largas delgadas y negras, cuando maduras, tienen unos ganchos en el extremo, con los cuales se fijan en la ropa o la lana de los animales. El shirán se presenta en una especie de pequeña cabeza llena de estas semillas) Se aplica a una persona que tiene pocas barbas y muy tiesas, como si fueran efectivamente shiranes.
Fuente: Oswaldo Encalada Vásquez



