Cuenca es una ciudad enriquecida en su fisonomía por varias singularidades. Ofrece a sus visitantes la posibilidad de tener una experiencia que no se limita únicamente al disfrute de su belleza paisajística y arquitectónica, sino que se amplía también al descubrimiento de ricas tradiciones y costumbres que como en pocos lugares del país, se conservan aún intactas. Y es que esta urbe, además de contar con un rico patrimonio tangible cultural y natural, cuenta también con un amplio patrimonio intangible que se refiere a un sinnúmero de elementos tradicionales no materiales, tales como las celebraciones populares, los rituales y fiestas religiosas y en general los propios valores humanos de quienes la habitan.
La religiosidad en Cuenca es uno de los elementos intangibles que han otorgado a esta ciudad una personalidad diferenciada. Aun hoy en día las fiestas y rituales religiosos, son celebrados con entusiasmo por gran parte de sus habitantes. La Semana Santa, por ejemplo, es una de las conmemoraciones centrales del calendario litúrgico cristiano que mayor recogimiento y respeto despierta en el pueblo cuencano. La misma se inicia con el “Domingo de Ramos”, que recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén. En este día la gente elabora adornos y ramos de hojas de palma ornamental con diseños muy variados que dependen de la creatividad del tejedor, pudiendo ser éstos objetos como canastos, flores, mariposas, etc. Los mismos son llevados por los fieles a las iglesias, en donde además se quema romero, laurel, incienso o palo santo durante el servicio religioso. Terminado el acto, los ramos bendecidos son llevados a los hogares de cada quien para ser colocados en algún lugar de la casa y de esta forma proteger y bendecir la misma.
La visita de las siete iglesias en Jueves Santo, es otra de las costumbres que aun no decaen entre las familias cuencanas. Este ritual tiene como finalidad recordar el recorrido que Cristo hizo cuando fue apresado, desde el palacio de Herodes hasta la residencia de Poncio Pilatos. Se cuenta que antaño, los fieles acostumbraban “estrenar postura” en esta fecha, lo cual quiere decir que todos los miembros de la familia debían vestir prendas nuevas para de esta forma ir con sus mejores “galas” a las iglesias.
Cuenca es el escenario perfecto para los turistas que en ese día, pretendan involucrarse con las tradiciones del pueblo. La magnífica arquitectura religiosa local, invita no solamente al recogimiento y la devoción, sino también al deleite estético. Cada uno de los aproximadamente treinta templos católicos existentes en la ciudad, presentan características que los hacen únicos, pudiendo encontrarse en algunos de ellos auténticas joyas del arte religioso colonial y republicano.
Existen también procesiones como la del Señor de la Pasión, que se realiza en Cuenca el Viernes Santo desde las 19h30. La misma congrega un gran número de devotos que parten desde el parque de San Blas a un recorrido por varias zonas de la ciudad. En el trayecto, los feligreses oran y entonan cánticos religiosos hasta llegar a la Catedral de la Inmaculada Concepción, en donde el ritual concluye con un servicio religioso oficiado por las autoridades eclesiásticas. En las parroquias rurales se realizan similares actos, existiendo la posibilidad de observar en algunos de ellos verdaderas manifestaciones de fervor religioso, como es el caso de muchos hombres que están dispuestos a hacer el papel de Cristo en la procesión y recorrer largas distancias cargando pesadísimas cruces.
En Semana Santa además, la posibilidad de realizar turismo religioso en Cuenca se ve enriquecida con la gran variedad y cantidad de artesanías y comida típica que en esos días se expende a los numerosos feligreses que asisten a los actos religiosos. Es posible encontrar por doquier artículos elaborados en cuero, paja toquilla, madera, y otros materiales de la zona, así como tortillas, humitas, morocho y demás delicias de la gastronomía tradicional.
La Fundación Municipal “Turismo para Cuenca” en su afán de rescatar y preservar las tradiciones de nuestra ciudad en beneficio del turismo y el desarrollo social de la misma, ha ideado una serie de estrategias que potenciarán la capacidad de Cuenca de recibir un importante flujo de turistas durante la celebración de la Semana Santa. Estas acciones estarán también dirigidas a concienciar al público local sobre los valores culturales presentes en nuestro medio, entre los que se destacan las diversas manifestaciones de religiosidad popular y la enorme belleza arquitectónica de los templos católicos cuencanos.










